Alimentación inteligente para fortalecer el sistema inmunológico

Nuestro sistema inmunológico es muy complejo y de tal perfección que siempre produce asombro. Frente a un virus que invade el cuerpo, se mueve con una inteligencia increíble, reconociendo al invasor extraño y destruyéndolo. Las células que primero aparecen son las llamadas T, porque maduran en la glándula timo. Las células que forman el sistema son los linfocitos, o células B, que se originan en la médula ósea.

El sistema inmunológico está disperso en todo el cuerpo, se renueva cada dos días y circula constantemente. En general, sólo se lo percibe durante las crisis, como un ejército luchando contra una enfermedad. Pero cuando no está en batalla, es un tejido de comunicación que sabe lo que sucede en el cuerpo en todo momento. Esta capacidad de conocerse y reconocerse lo convierte en una verdadera identidad del individuo en el plano celular.

Existe un vínculo muy estrecho entre el sistema inmunológico y el sistema nervioso. Nacen y mueren casi al mismo tiempo. Sin embargo, si el sistema nervioso es anestesiado, y estamos profundamente dormidos o inconscientes y accidentalmente nos queman una mano, por ejemplo, el sistema inmunológico saldrá a defendernos provocando una inflamación y enviando los tejidos reparatorios que sean necesarios.

A partir del sida mucho se ha investigado sobre este sistema, su funcionamiento y la posibilidad de fortalecerlo. Entre esas posibilidades se encuentran los trabajos cuerpo-mente como el yoga y también una alimentación adecuada. En términos generales se subraya que las grasas saturadas son muy destructivas y que, en cambio, los alimentos ricos en betacaroteno, vitaminas C y E son los mejores. También se aconseja no descuidar los minerales como el cinc, el selenio, el magnesio y el calcio. Algunos minerales que se encuentran en los alimentos ofrecen un refuerzo notable para nuestra inmunidad. Una buena dieta hace que no se necesiten suplementos.

  • Vitamina A: zanahoria, durazno, calabaza, brócoli, huevo, hígado de ternera.
  • Vitamina B6 (muy eficaz en el tratamiento de síndromes premenstruales): banana, atún fresco, papa, arroz integral, levadura de cerveza.
  • Vitamina C: naranja, pomelo, guayaba, papaya, kiwi. Los pimientos verdes tienen 2 veces más vitamina C que las naranjas, y los rojos, el triple.
  • Vitamina E: nueces, almendras, semillas de girasol y aceite de oliva.
  • Betacaroteno: frutas y vegetales de color amarillo o anaranjado: zanahoria, zapallo, mango, pimiento; también los vegetales de hojas verdes, como la espinaca.
  • Calcio: frutos secos, semillas, hortalizas verdes. Los lácteos tienen grasas saturadas que pueden ser perjudiciales para el sistema inmunológico.
  • Cobre: ostras, langosta, semillas de girasol, semillas de sésamo, castañas de cajú, hígado de ternera o de cordero.
  • Hierro: carnes en general, tofu, frutos secos, tomillo, pan integral y hortalizas verdes.
  • Manganeso: cereales integrales, legumbres, germen de trigo, salvado de arroz, té, jengibre.
  • Magnesio: hortalizas de color verde oscuro, pescado, soja, frutos secos, semillas de sésamo, lentejas.
  • Selenio: se lo encuentra en todos los alimentos que provengan de suelos fértiles y jóvenes. También en salmón, pechuga de pollo, hongos, huevos, queso cheddar, hígado, mariscos, cebollla, ajo y cereales enteros.
  • Cinc: ostras, endivias, mariscos, germen de trigo, semillas de calabaza, almendras, castañas de cajú, alfalfa, cereales integrales.

Tips para evitar la acidez estomacal:

Elimine el chocolate, las grasas, el ajo, la cebolla, la naranja, el tomate, el café y el alcohol. No se acueste enseguida después de comer. Camine todo lo que pueda y duérmase sobre el lado izquierdo. Además, trate de bajar de peso.

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Edith Gomez
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4 razones por las que todo emprendedor debe ser resiliente

La resiliencia es inherente a un emprendedor exitoso: ¡es ese pequeño empujón extra! Eso te mantiene en movimiento, incluso cuando no puedes ver la línea de meta. Tu resistencia es lo que mide tu éxito. Es lo que hace funcionar a un buen emprendedor.

Sin embargo, para ser resilente debes ser desapegado, debes aceptar lo que llega y abrazarlo, hacer lo mejor posible con ello. Si eso te cuesta, quizás debas mantener tu mente abierta, para evitar estancarte.

Aquí hay cuatro buenas razones para mantener la calma y continuar.

1.    Es ciencia

Un par de psicólogos españoles en 2014 escribieron sobre las tres dimensiones de la resiliencia (resistencia, ingenio y optimismo) y cómo han ayudado al empresario promedio a catapultar su negocio en ese horizonte distante y exitoso.

No solo tu capacidad de recuperación es un predictor de tu éxito, sino que es uno de los factores más importantes (y especialmente, si eres mujer, estadísticamente ¡te beneficias más con tu optimismo que los hombres!).

2.    Aprendes sobre la marcha

La resiliencia no solo consiste en hacer despegar tu empresa, a veces les beneficia cuando tocas fondo y estás listo para comenzar de nuevo. La resiliencia es lo que te ayuda a construir una base estable e ir desde allí.

¿Sabías que los empresarios que están comenzando su segundo negocio después de un intento inicial fallido tienen muchas más probabilidades de encontrar el éxito en su segunda compañía? Si eres flexible, las probabilidades se acumulan a tu favor. Estás aprendiendo sobre la marcha, acercándote más y más al éxito. ¡No te rindas!

3.    Ha funcionado antes

¿Has oído hablar de esos nombres desconocidos en el mundo de los negocios: Sir James Dyson de Dyson Vacuums y JK Rowling de las famosas novelas de Harry Potter?

La resiliencia ha funcionado antes. Jimmy Dyson pasó cinco años trabajando en un prototipo para su aspiradora sin bolsa: construyó 5127 prototipos que simplemente pegaron en el mercado. En estos días, el negocio de aspiradoras sin bolsa de James es uno de los más grandes del mundo. Todo el mundo ha oído hablar de las aspiradoras Dyson, y eso se debe a que un hombre tuvo la capacidad de recuperación para seguir haciéndolo.

Incluso Joanne Rowling necesitaba una buena dosis de resistencia para comenzar. El primer agente al que envió Harry Potter no solo la rechazó, sino que mantuvo la carpeta en la que había enviado el manuscrito (no cabía en el sobre de devolución). Con casi nada de dinero, tuvo que comprar otro, y siguió enviándolo a los agentes y luego a los editores, que rechazaron su primera novela doce veces antes de que finalmente encontrara a Bloomsbury.

También funcionó de nuevo. Cuando Rowling llegó a los estantes después de publicar su último libro de Harry Potter, lo hizo bajo un seudónimo (Robert Galbraith) para ocultar su identidad. El número de cartas de rechazo de los editores fue ridículo: no sabían que estaban tratando con el primer autor multimillonario de la historia. Rowling perseveró, y finalmente encontró un editor dispuesto a tomar su seudónimo.

4.    Cree en ti mismo, y otros creerán en ti

Si eres un emprendedor, sabes lo importante que es tener personas que crean en ti. Ya sea que sea el CEO de una compañía con la que necesitas cerrar un contrato, un influyente que pueda impulsar tu carrera hacia nuevos lugares o un inversor potencial, la gente quiere creer en ti. Quieren ver lo que estás produciendo e invertir en la puesta en marcha que pueden ver convertida en un éxito.

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Si en este punto en particular tienes problemas, te recomiendo leer este artículo sobre 20 libros para aumentar el autoestima y ser más feliz en Gananci, porque es clave para tener más confianza en ti mismo y creer en serio que tus proyectos valen la pena.

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