Hipotiroidismo: una enfermedad que afecta a millones

Las dos alteraciones más frecuentes en el funcionamiento de la tiroides son el Hipo y el Hipertiroidismo, cuyas causas pueden ser genéticas o estar ligadas a enfermedades autoinmunes. 

Cansancio, sensación de frío, piel seca, disminución de las cejas y uñas quebradizas son algunos de los síntomas del hipotiroidismo, uno de los trastornos más frecuentes de la glándula tiroides, y suele detectarse tarde porque las señales de alerta pueden confundirse con otras afecciones.

Posada en la parte inferior del cuello, por delante de la tráquea, está la tiroides, popularmente conocida como "mariposa" debido a su forma. Se estima que el 10 por ciento de la población mundial padece algún trastorno de la glándula y que más de la mitad de quienes presentan nódulos no lo saben.

"Casi todos hemos escuchado hablar de problemas de tiroides, por ejemplo cuando alguien tiene algunos kilos de más. Sin embargo pocos saben qué es, para qué sirve y cuáles son las señales de alerta, por lo que se suelen subestimar algunos síntomas que pueden estar íntimamente ligados con el mal funcionamiento de la glándula y eso demora la consulta", Laura Maffei; endocrinóloga.

La tiroides posee la vasta responsabilidad de regular el metabolismo corporal y tiene que ver con todas las funciones físicas e intelectuales. Es la encargada de producir las hormonas T4 y T3, ambas necesarias para la síntesis de proteínas esenciales para el crecimiento y el desarrollo del sistema nervioso central.

También influyen en la frecuencia cardíaca, el nivel de colesterol, la fuerza muscular, la regulación de la temperatura corporal, las condiciones de la piel, el peso, el ritmo intestinal y en la función reproductiva, entre otras.

"Existen infinidad de afecciones que se pueden presentar en la glándula tiroidea, pero la Enfermedad de Graves (hipertioidismo) o la de Hashimoto (hipotiroidismo) son dos de las enfermedades autoimunitarias tiroideas que se presentan con mayor frecuencia en nuestra población", Virginia Busnelli, endocrinóloga y directora del centro médico Crenyf.

Consultada sobre el aparente aumento en el número de casos de ambas enfermedades, la especialista apuntó que:

"ello puede deberse primero a que son más conocidas y se diagnostican más, y segundo a su fuerte asociación con otras enfermedades autoinmunitarias que también se encuentran en aumento de incidencia, como por ejemplo la celiaquía".

"Es sumamente interesante destacar que el estrés es uno de los principales motivos de este tipo de alteraciones, ya sea como factor precipitante o desencadenante".

Por su parte la endocrinóloga María Gilligan, de Halitus Instituto Médico, afirmó que las probabilidades de tener hipotiroidismo aumentan con la edad y que la patología aparece principalmente en las mujeres.

"Los síntomas físicos del hipotiroidismo son desagradables, con fatiga, somnolencia, falta de concentración, alteración en la menstruación, constipación, sensación de frío, piel seca, disminución de las cejas, falta de libido y uñas quebradizas, entre otros. Si la afección no se trata puede causar complicaciones muy graves y potencialmente fatales".

En cuanto a su detección, los especialistas recordaron que en todos los recién nacidos es obligatorio por ley descartar el hipotiroidismo a través de la extracción de sangre del talón entre el segundo y tercer día de vida, mientras que en los adultos el interrogatorio, el examen físico -que incluye la detección de bocio- y un sencillo análisis de sangre para la determinación de TSH (hormona que estimula a la tiroides) permiten establecer el diagnóstico.

"Resulta fundamental concientizar a las personas sobre estas enfermedades, su detección y su adecuado tratamiento, ya que si no se tratan o si las dosis son inadecuadas puede tener consecuencias para su estado físico y anímico. Por eso estamos acercando el diagnóstico a los pacientes mediante controles", apuntó Marcos Abalovich, presidente de la SAEM.

Una vez detectadas "son enfermedades que con un exhaustivo seguimiento y control profesional junto con una buena adherencia y cumplimiento del paciente aseguran el éxito terapéutico sin lugar a dudas", completó Busnelli.

Fuente: Télam

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Edith Gomez
@edigomben
6 recomendaciones para tener una conciencia limpia

La conciencia intranquila es algo que afecta a muchas personas y puede ser debido a diversas razones. Quizá el recordarse constantemente de errores que cometieron en el pasado, el no creerse suficientemente buenos en algo en lo que se están desempeñando actualmente, el creerse que las malas decisiones tomadas en el pasado volverán para acecharlos, ciertos puntos de algunas religiones que señalan con el dedo y más.

La conciencia es algo que todos y cada uno de nosotros poseemos, solo que para una buena parte de la población esta no da mayores problemas, mientras que para otros se puede convertir en una importante fuente de estrés y culpa. Si este momento estás pasando por algo así -por las razones que sea- aprende en Gananci cómo quitar el estrés y como no vale simplemente con atacar el síntoma, sino también la causa, es importante ir un poco más allá.

Según el Diccionario de la Real Academia Española, la palabra conciencia se define como el conocimiento del bien y del mal que permite a la persona enjuiciar moralmente la realidad y los actos, especialmente los propios. También a este término se le puede decir que es el sentido moral y ético propios de una persona.

Entonces, cuando en algún punto hemos obrado mal o existe cierto arrepentimiento, se puede decir que el cargo de conciencia que eso provoca no nos deja tener un estilo de vida óptimo, ya que será algo que siempre vendrá a nuestra mente aun en los momentos menos indicados o cuando menos lo esperemos.

Hay que tomar en cuenta que no existe nadie en el mundo puede estar orgulloso de todas y cada una de las acciones que ha realizado desde su nacimiento hasta el punto actual de su vida. Todos tenemos algunas áreas que no nos agradan particularmente, pero eso no quiere decir que no podamos tener una conciencia limpia al respecto.

¡Sí se puede! Y esto es importante saberlo porque a pesar de que esa situación se repita una y otra vez en nuestra mente no hay manera de modificarla, por lo que no vale la pena permitir que siga siendo un elemento fundamental de nuestros pensamientos y mucho menos que muchas de las decisiones que tomemos se rijan por ese particular episodio.

Como no podemos cambiar las razones por las que se ha generado un cargo de conciencia, lo que sí podemos hacer al respecto es poner en práctica las siguientes recomendaciones que te ayudarán a tener una conciencia tranquila a partir de ahora:

1.- Cree que puedes alcanzarla: tener la conciencia tranquila es un sentimiento de paz al que puedes tener acceso si te lo propones y trabajas en ello. Puede que en algún punto no te sientas merecedor de ello, pero sí lo eres. Para poder tener una conciencia tranquila necesitas conocer tu valor. Una buena autoestima es importante para lograr cualquier cosa que te propongas. Para ayudarte en este tema te puede servir leer este listado de libros acerca de la autoestima.

Además, que hayas cometido algunos errores en el pasado no significa que tu valía haya disminuido, cuando te deshaces de ese pensamiento empezarás a ver importantes cambios en ti y en la forma en que actúas porque la culpa ya no será uno de tus principales impulsores.

2.- Comprende que todos cometemos errores: esto es un hecho del que nadie se libra, pero al hacernos conscientes de ello podemos utilizarlo a nuestro favor. Las equivocaciones que has cometido no puedes cambiarlas, pero sí puedes sacar un aprendizaje de ellas para que no tengas que volver a pasar por lo mismo una y otra vez.

3.- Deja de señalarte a ti mismo: a veces tu peor crítico puedes ser tu mismo, así que deja de recordarte una y mil veces las cosas en las que te equivocaste y utiliza esa energía en cosas más productivas. Las actividades que realizaste en el pasado no definen quien eres, sobre todo porque eres capaz de decidir tu comportamiento, así que haber hecho algo anteriormente no significa que debas repetir esa conducta por siempre.

Perdónate a ti mismo primero y verás cómo sentirás un importante alivio en tu conciencia y tendrás más oportunidades de mejora en adelante.

4.- Actúa en base a tus valores y aquello que crees: revisa tu sistema de valores y cada vez que vayas a tomar una decisión o a hacer algo, compáralo con estos principios que son importantes para ti. Cuando tienes un criterio firme y actúas en base al mismo, tendrás una conciencia tranquila porque no te traicionas.

5.- Aduéñate de las cosas que haces para evitar arrepentimientos: este punto también es muy importante. Si haces algo o tomas una decisión sobre la que tienes dudas, necesitas adueñarte de la misma, saber todas las razones por las cuales actuaste así y por qué no pudo haber sido de otra manera.

Cuando tienes estos aspectos bien claros será difícil que te arrepientas ya que confías en ti mismo. Incluso cuando esa decisión o acción no haya sido la más acertada tendrás la conciencia limpia y podrás aprender de esa experiencia para el futuro.

6.- Ten presente que tus acciones tienen consecuencias: no te avergüences de las cosas que hiciste anteriormente porque eso se quedó en el pasado y mientras sigas atado a la culpa no podrás tener una conciencia limpia. No puedes “limpiar” tu conciencia haciendo cosas buenas, lo puedes hacer construyendo una buena relación contigo desde el interior.

Recuerda que cada una de las cosas que hagas tiene consecuencias para ti e incluso para personas a tu alrededor, por lo que debes ser muy responsable con las mismas. Así la conciencia no será un problema para ti en un futuro

Mindfulness