Workaholics: adictos al trabajo

El trabajo cansa y la productividad disminuye más allá de ciertos límites dados por la naturaleza de las tareas y la capacidad que tenemos para ejecutarlas. Dolerse más, agotarse hasta límites de embotamiento, monopolizar la mente con las importantes y sagradas cuestiones profesionales, todo ello tiene un matiz de bálsamo producido por la medicina del deber muy bien cumplido.

Cuantos desaires de pareja, dificultades con los roles de crianza de los hijos e insatisfacciones personales de todo tipo son aliviados pretextando un ineludible compromiso laboral que alarga tanto el horario laboral que suprime todo otro tiempo en el que se podría sufrir. No sólo pensamos en el trabajo fuera de la casa, también la profesión de 'sus labores' es susceptible de esta dinámica, como en el caso de la pasión por la limpieza perfecta de la casa, que devora todas las energías).

Es algo así como si en vez de huir en el espacio y apartarnos del lugar que nos produce problemas, lo que conseguimos volcándonos en el trabajo es demorar, apartar y dejar pendientes las cosas desagradables arropados por el pretexto de urgencias mayores.

La necesidad de huir por el trabajo (o el estudio, las personas que están en periodo de formación u oposiciones) podría llegar tan lejos que inventemos tareas, proyectos y problemas sólo con la secreta intención de que ello se convierta en una nueva costumbre de que lo excepcional y urgente sea sustituto de vida (con promesa de que el resto de la vida aparecerá cuando acabe la etapa excepcional,es decir, entonces ya será tarde o no sucederá nunca ese momento).

Matarse trabajando es una forma eficiente de suicidio, de anular la parte del Yo de la que proviene la angustia. Mientras que el cansancio aparece como noble muerte, en contraste la vida le parecería al adicto al trabajo una mala vida que vivirse.

Esta forma fugitiva de agotarse para huir, no trae paz, sino que complica la guerra. No por engañar a nuestras necesidades como seres humanos completos logramos que la angustia desaparezca, sino que más bien aumenta como el rumor de los motores de una ciudad atascada.

No querer pensar, como si el pensamiento que trae dolor fuera malo, es un error estratégico. Pensar, y mejor aún, expresar en palabras a una persona de confianza, escribir sobre los nos preocupa, es poner nuestra inteligencia en marcha para resolver las dificultades. Cabe considerar que hasta podríamos lograrlo y nos estaríamos perdiendo esa solución realmente satisfactoria.

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Edith Gomez
@edigomben
4 razones por las que todo emprendedor debe ser resiliente

La resiliencia es inherente a un emprendedor exitoso: ¡es ese pequeño empujón extra! Eso te mantiene en movimiento, incluso cuando no puedes ver la línea de meta. Tu resistencia es lo que mide tu éxito. Es lo que hace funcionar a un buen emprendedor.

Sin embargo, para ser resilente debes ser desapegado, debes aceptar lo que llega y abrazarlo, hacer lo mejor posible con ello. Si eso te cuesta, quizás debas mantener tu mente abierta, para evitar estancarte.

Aquí hay cuatro buenas razones para mantener la calma y continuar.

1.    Es ciencia

Un par de psicólogos españoles en 2014 escribieron sobre las tres dimensiones de la resiliencia (resistencia, ingenio y optimismo) y cómo han ayudado al empresario promedio a catapultar su negocio en ese horizonte distante y exitoso.

No solo tu capacidad de recuperación es un predictor de tu éxito, sino que es uno de los factores más importantes (y especialmente, si eres mujer, estadísticamente ¡te beneficias más con tu optimismo que los hombres!).

2.    Aprendes sobre la marcha

La resiliencia no solo consiste en hacer despegar tu empresa, a veces les beneficia cuando tocas fondo y estás listo para comenzar de nuevo. La resiliencia es lo que te ayuda a construir una base estable e ir desde allí.

¿Sabías que los empresarios que están comenzando su segundo negocio después de un intento inicial fallido tienen muchas más probabilidades de encontrar el éxito en su segunda compañía? Si eres flexible, las probabilidades se acumulan a tu favor. Estás aprendiendo sobre la marcha, acercándote más y más al éxito. ¡No te rindas!

3.    Ha funcionado antes

¿Has oído hablar de esos nombres desconocidos en el mundo de los negocios: Sir James Dyson de Dyson Vacuums y JK Rowling de las famosas novelas de Harry Potter?

La resiliencia ha funcionado antes. Jimmy Dyson pasó cinco años trabajando en un prototipo para su aspiradora sin bolsa: construyó 5127 prototipos que simplemente pegaron en el mercado. En estos días, el negocio de aspiradoras sin bolsa de James es uno de los más grandes del mundo. Todo el mundo ha oído hablar de las aspiradoras Dyson, y eso se debe a que un hombre tuvo la capacidad de recuperación para seguir haciéndolo.

Incluso Joanne Rowling necesitaba una buena dosis de resistencia para comenzar. El primer agente al que envió Harry Potter no solo la rechazó, sino que mantuvo la carpeta en la que había enviado el manuscrito (no cabía en el sobre de devolución). Con casi nada de dinero, tuvo que comprar otro, y siguió enviándolo a los agentes y luego a los editores, que rechazaron su primera novela doce veces antes de que finalmente encontrara a Bloomsbury.

También funcionó de nuevo. Cuando Rowling llegó a los estantes después de publicar su último libro de Harry Potter, lo hizo bajo un seudónimo (Robert Galbraith) para ocultar su identidad. El número de cartas de rechazo de los editores fue ridículo: no sabían que estaban tratando con el primer autor multimillonario de la historia. Rowling perseveró, y finalmente encontró un editor dispuesto a tomar su seudónimo.

4.    Cree en ti mismo, y otros creerán en ti

Si eres un emprendedor, sabes lo importante que es tener personas que crean en ti. Ya sea que sea el CEO de una compañía con la que necesitas cerrar un contrato, un influyente que pueda impulsar tu carrera hacia nuevos lugares o un inversor potencial, la gente quiere creer en ti. Quieren ver lo que estás produciendo e invertir en la puesta en marcha que pueden ver convertida en un éxito.

Pero dependen de ti para decirles lo que puedes hacer, así que si no lo crees, nadie más lo hará. Si tu confianza toma una paliza justo antes de una buena reunión, confía en tu entrevistador para darte cuenta; tu resistencia puede marcar la diferencia entre llegar a un acuerdo y caer en una espiral autodestructiva.

Si en este punto en particular tienes problemas, te recomiendo leer este artículo sobre 20 libros para aumentar el autoestima y ser más feliz en Gananci, porque es clave para tener más confianza en ti mismo y creer en serio que tus proyectos valen la pena.

Entonces, si eres un emprendedor, sé resiliente. Nunca podrás estar seguro de qué es lo que vendrá luego.

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