La importancia de respirar correctamente

Aquel que respire mal se debatirá en innumerables dificultades, en todos los dominios: salud, profesión, afectividad. Son, por desgracia, la mayoría, porque, de hecho, todos respiramos más o menos mal.¡Cuantos pobres pulmones de civilizados no se ventilan nunca a fondo!

Todos los fenómenos vitales están ligados a procesos de oxidación y de reducción: sin oxígeno no hay vida. Nuestras células dependen de la sangre para su aprovisionamiento de oxígeno. Si por sus arterias circula sangre pobre en oxígeno, la vitalidad de cada una de sus celúlas se encuentra disminuida: "realice" esta verdad primera, imprégnese de ella, dése cuenta de que millones de células, dispuestas a servirle fielmente hasta el límite de sus fuerzas, son tributarias del aporte de oxígeno que les llega por intermedio de ese líquido mágico: la sangre. Su deber, en sentido estricto, es el de asegurarles este aprovisionamiento de oxígeno al que tienen derecho.

No solamente respiramos muy mal, sino que a menudo la calidad del aire respirado es más que dudoso; de aquí nuestra falta de resistencia a las enfermedades, a la fatiga, nuestra repugnancia a todo esfuerzo físico, nuestro nerviosismo, nuestra irritabilidad.

El aporte de oxígeno es sólo un aspecto de la función respiratoria, la que abarca también la expulsión del CO2. Las células no disponen de ningún otro medio de desembarazarse de los restos que producen, fuera del de arrojarlos a la sangre; la purificación tiene lugar especialmente en los pulmones. Además, en los pulmones mal ventilados, innumerables gérmenes pueden desarrollarse en la oscuridad tibia y húmeda que les es favorable. 

Aprendamos a respirar correctamente; la recompensa será maravillosa.

Ya no están de moda los corsés de 1900, pero más de un accesorio vestimentario nos impide aún respirar normalmente. ¡Sus cintores de cuero, señores! ¡Sus fajas y sostenes, señoras! Escogedlos muy extensibles para que no dificulten la respiración.

Pero hay obstacúlos físicos mucho más temibles: esos abdómenes duros y contraídos que impiden la respiración y contraen toda la personalidad, esos tórax rígidos como corazos, esos diafragmas inmovilizados por acumulaciones de gas en el tracto gastro-intestinal. Es preciso primero descontractar todos esos músculos en permanente tensión, los que impiden cualquier respiración normal; he aquí el motivo por el que la relajación es la puerta de entrada del yoga.

PRIMACIA A LA ESPIRACIÓN

En el acto respiratorio, el occidental atribuye la primacía a la inspiración. El yoga, por el contrario, afirma que toda buena respiración comienza no sólo por una espiración completa y lenta, sino también que esta ESPIRACIÓN perfecta es la condición sine qua non de una inspiración correcta y completa, por la razón tan simple de que no se puede llenar un recipiente ¡si no ha sido previamente... vaciado! Imposible respirar bien si no espiramos antes a fondo.

La respiración normal comienza por una espiración lenta y tranquila, realizada mediante la relajación de los músculos respiratorios. El tórax se hunde por su propio peso, expulsando así el aire. Esta espiración debe ser silenciosa, como todo acto respiratorio (no debe escucharse respirar) y, por este motivo, será lenta. Al final de la espiración, los musculos abdominales pueden ayudar a vaciar los pulmones lo más completamente posible, por una contracción que expulse los últimos restos de aire viciado. 

Los yoguis distinguen tres tipos de  respiración: 

La respiración abdominal:

El diafragma desciende en el momento de la inspiración, el abdomen se hincha. La base de los pulmones se llena de aire, el descenso rítimico del diafragma provoca un masaje suave y constante de todo el contenido abdominal y favorece el buen funcionamiento de los órganos.

La respiración costal:

Se efectúa separando las costillas y dilatanto la caja tóracica como un fuelle. Esta repiración llena los pulmones en su región media. Hace penetrar menos aire que la respiración abdominal y requiere más de un esfuerzo. Es la respiración "atlética". 

La respiración clavicular:

El aire se introduce levantando las clavículas. Sólo la parte superior de los pulmones recibe un aporte de aire fresco. Es el modo menos bueno de respirar; por lo común, es atributo de las mujeres.

La respiración completa:

La respiración yóguica completa engloba los tres modos de respiración y los integra en un único movimiento amplio y ritmado.

El aprendizaje se hace mejor acostado de espaldas; puede, por lo tanto, practicarse eventualmente en la cama.

Estas son, brevemente descritas, sus diversas fases:

1) Vacíe los pulmones a fondo.

2) Haga descender lentamente el diafragma y deje entrar aire en los pulmones. Cuando el abdomen esté hinchado y la parte baja de los pulmones esté llena de aire...

3) ...separe las costillas, pero sin forzarlas, después...

4) ...termine de llenar los pulmones levantando las clavículas.

Durante toda la inspiración el aire debe entrar progresivamente, sin sacudidas, en flujo continuo. No debe hacerse nigún ruido al respirar. Es esencial respirar silenciosamente y su espíritu debe estar concentrado enteramente en el acto respiratorio.

Cuando haya llenado los pulmones por completo, espire en el orden de la inspiración, siempre lentamente, sin sacudida ni esfuerzo. Entrar bien el abdomen al final de la espiración.

Por regla general, la espiración debe ocupar el doble del tiempo de la inspiración, haya o no retención del aire entremedio.

 

Fuente: André Van Lysebeth; Aprendo Yoga. Editorial Pomaire, 1969, España.

COMENTA
RELACIONADOS
ÚLTIMAS ENTRADAS
Juan Sklar
@juansklar
La wikifalta

Todos los hombres y mujeres solos de más de 30 sienten, en comentarios serios o en broma, la expectativa social de que deberían tener hijos, o por lo menos estar en pareja. Sobre eso, un bombardeo publicitario y social mediático cargado de madres, padres, hijos, perros, novios y novias, todos sonriendo un domingo de sol. Infinitos posts de amigos que ya se casaron y tienen hijos y, por lo menos en Facebook, parecen felices.

Te puede interesar