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El peligro que encierra una nueva forma de vinculación: LOS AMIGOVIOS

La relación de amigovios puede estar de moda y marcar tendencia entre los jóvenes y gente de mediana edad, pero algo que nadie mide en el tiempo, es el costo emocional que esto puede acarrear. Las relaciones de amigovios no son para todos. Uno de los riesgos más importantes es cuando uno de los dos se enamora del otro, y no es correspondido de igual manera. Este vínculo es de carácter superfluo en comparación a otras formas de vinculación mas estables de pareja; porque aquí hablamos siempre  de un vínculo de amistad, sea superficial o verdadero, que no prospera en el tiempo. No entra dentro del campo del amor, ni del enamoramiento. Puede ocurrir que los amigovios se enamoren el uno del otro, pero no es lo usual.

¿Por qué se da este fenómeno creciente?

Cabe preguntarnos por qué si en una relación de amigovios, se comparte sexo sin compromisos, se involucran emociones, afinidades  y  afectos, no  pueden lograr estabilidad  de compromiso, como cualquier relación de pareja conformada. La respuesta parece venir de la mano de personas que sufrieron un fracaso amoroso, una decepción de pareja anterior, malos vínculos, y falta de autoestima en las relaciones interpersonales; lo que tiende a fomentar vínculos débiles y huidizos como patrón repetitivo de comportamiento, dando lugar a la propensión a formar vínculos inestables, quebradizos, donde entra a jugar el miedo a la responsabilidad, y  el temor  a crecer  en un  vínculo de pareja. 

Lo negativo de esta forma de relación:

Es una manera de invisibilizar al compañero; no asumirlo; no reconocerlo ni presentarlo como alguien merecedor al entorno familiar, al tratarlo como “estoy en algo casual”; “es mi amigo nada más…” Los nuevos rótulos pueden herir y confundir la identidad de la relación emergente, cuando el vínculo de amigovios se prolonga en el tiempo y no se asume como tal en el campo social. Nunca se asume como relación de novios, o pareja, lo que  termina minando la identidad de la relación en curso. 

¿Quiénes no deberían involucrarse en este tipo de relación?

Las personas sensibles; emocionales de fuerte  sentido crítico, celosas y enamoradizas, como posesivas. Todas las personas que unen los sentimientos a las relaciones sexuales, y sienten culpabilidad cuando mezclan sexo con amistad.

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Cristina Larripa
Licenciada en Bellas Artes. Escritora. Actualmente cursando la carrera de psicología en la Universidad de Buenos Aires. Realizó los siguientes Seminarios: Gestalt desde el Campo Relacional-Experiencial, Teoría y Práctica de la Psicogenealogía, Constelaciones Familiares, Psicodrama y Enfoque Gestaltico Transpersonal.