Procesos en Neurociencia Social Cognitiva y Afectiva para la Comprensión e Interacción Social: un Marco Integrador

La Neurociencia Social Cognitiva y Afectiva (NSCA) es un campo de estudio interdisciplinario de reciente desarrollo que intenta responder cuestiones fundamentales sobre la capacidad de las personas para entender a los demás, entenderse a sí mismos y navegar en el mundo social efectivamente.

La presente revisión tiene como objetivo brindar un marco integrador sobre los procesos básicos estudiados por la Neurociencia Social Cognitiva y Afectiva que están implicados en la capacidad de las personas para la comprensión e interacción social. Para ello son revisados los principales hallazgos sobre los procesos cognitivos, sociales y afectivos, indicando las áreas cerebrales donde se asientan y analizándolos de acuerdo a si son procesos automáticos o controlados, si se centran en las características internas o externas de las personas, y si son procesos simples o complejos.

Este artículo propone una distribución anatómica-funcional donde los procesos automáticos y controlados se asientan en áreas ventrales y dorsales respectivamente, los procesos centrados externa e internamente en áreas laterales y mediales respectivamente, y los procesos simples y complejos en las áreas caudal y rostral respectivamente. Finalmente son discutidas las limitaciones y las direcciones futuras de investigación.

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Piemontesi, Sebastián Eduardo: Laboratorio de Evaluación Psicológica y Educativa, Facultad de Psicología, Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. Revista Argentina de Ciencias del Comportamiento, 2010, Vol. 2, N°3, 30-44.

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4 razones por las que todo emprendedor debe ser resiliente

La resiliencia es inherente a un emprendedor exitoso: ¡es ese pequeño empujón extra! Eso te mantiene en movimiento, incluso cuando no puedes ver la línea de meta. Tu resistencia es lo que mide tu éxito. Es lo que hace funcionar a un buen emprendedor.

Sin embargo, para ser resilente debes ser desapegado, debes aceptar lo que llega y abrazarlo, hacer lo mejor posible con ello. Si eso te cuesta, quizás debas mantener tu mente abierta, para evitar estancarte.

Aquí hay cuatro buenas razones para mantener la calma y continuar.

1.    Es ciencia

Un par de psicólogos españoles en 2014 escribieron sobre las tres dimensiones de la resiliencia (resistencia, ingenio y optimismo) y cómo han ayudado al empresario promedio a catapultar su negocio en ese horizonte distante y exitoso.

No solo tu capacidad de recuperación es un predictor de tu éxito, sino que es uno de los factores más importantes (y especialmente, si eres mujer, estadísticamente ¡te beneficias más con tu optimismo que los hombres!).

2.    Aprendes sobre la marcha

La resiliencia no solo consiste en hacer despegar tu empresa, a veces les beneficia cuando tocas fondo y estás listo para comenzar de nuevo. La resiliencia es lo que te ayuda a construir una base estable e ir desde allí.

¿Sabías que los empresarios que están comenzando su segundo negocio después de un intento inicial fallido tienen muchas más probabilidades de encontrar el éxito en su segunda compañía? Si eres flexible, las probabilidades se acumulan a tu favor. Estás aprendiendo sobre la marcha, acercándote más y más al éxito. ¡No te rindas!

3.    Ha funcionado antes

¿Has oído hablar de esos nombres desconocidos en el mundo de los negocios: Sir James Dyson de Dyson Vacuums y JK Rowling de las famosas novelas de Harry Potter?

La resiliencia ha funcionado antes. Jimmy Dyson pasó cinco años trabajando en un prototipo para su aspiradora sin bolsa: construyó 5127 prototipos que simplemente pegaron en el mercado. En estos días, el negocio de aspiradoras sin bolsa de James es uno de los más grandes del mundo. Todo el mundo ha oído hablar de las aspiradoras Dyson, y eso se debe a que un hombre tuvo la capacidad de recuperación para seguir haciéndolo.

Incluso Joanne Rowling necesitaba una buena dosis de resistencia para comenzar. El primer agente al que envió Harry Potter no solo la rechazó, sino que mantuvo la carpeta en la que había enviado el manuscrito (no cabía en el sobre de devolución). Con casi nada de dinero, tuvo que comprar otro, y siguió enviándolo a los agentes y luego a los editores, que rechazaron su primera novela doce veces antes de que finalmente encontrara a Bloomsbury.

También funcionó de nuevo. Cuando Rowling llegó a los estantes después de publicar su último libro de Harry Potter, lo hizo bajo un seudónimo (Robert Galbraith) para ocultar su identidad. El número de cartas de rechazo de los editores fue ridículo: no sabían que estaban tratando con el primer autor multimillonario de la historia. Rowling perseveró, y finalmente encontró un editor dispuesto a tomar su seudónimo.

4.    Cree en ti mismo, y otros creerán en ti

Si eres un emprendedor, sabes lo importante que es tener personas que crean en ti. Ya sea que sea el CEO de una compañía con la que necesitas cerrar un contrato, un influyente que pueda impulsar tu carrera hacia nuevos lugares o un inversor potencial, la gente quiere creer en ti. Quieren ver lo que estás produciendo e invertir en la puesta en marcha que pueden ver convertida en un éxito.

Pero dependen de ti para decirles lo que puedes hacer, así que si no lo crees, nadie más lo hará. Si tu confianza toma una paliza justo antes de una buena reunión, confía en tu entrevistador para darte cuenta; tu resistencia puede marcar la diferencia entre llegar a un acuerdo y caer en una espiral autodestructiva.

Si en este punto en particular tienes problemas, te recomiendo leer este artículo sobre 20 libros para aumentar el autoestima y ser más feliz en Gananci, porque es clave para tener más confianza en ti mismo y creer en serio que tus proyectos valen la pena.

Entonces, si eres un emprendedor, sé resiliente. Nunca podrás estar seguro de qué es lo que vendrá luego.

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La Violencia no es UNA

Siempre que se habla de violencia de género pareciera que muchos comienzan a incomodarse, a molestarse, el repudio es inmediato, instantáneo, muy parecido a una reacción programada. Cuando se habla de violencia de género una frase se repite en todos aquellos que se niegan a reflexionar de verdad sobre el tema: “la violencia es una”. Este es el lugar común para volver invisible un problema que para muchas personas es obscenamente visible. “La violencia es una” es la frase más peligrosa que he leído en los últimos tiempos en las redes. Cuando se dice esto, estamos igualando una infinidad de conflictos, que de ninguna manera son iguales. No es lo mismo que dos hombres se caguen a piñas, a que un hombre cague a piñas a un o una menor. No es lo mismo que dos mujeres se caguen a piñas, a que una mujer cague piñas a un o una menor. No es lo mismo que te cague a piñas un compañero de clase a que te cague a piñas un profesor. No es lo mismo que te cague a piñas un desconocido en la calle a que te cague a piñas un policía. No es lo mismo que te secuestre un criminal común a que te secuestre una organización paramilitar del estado. No es lo mismo. Podemos llenarnos la boca diciendo que toda violencia está mal, sí claro, quién lo discutiría, pero con estas sentencias obvias y vacías llegamos hasta acá nomás.

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